Pero el alumno no debe olvidar sus responsabilidades:
Yo tengo la responsabilidad de acudir a cada clase preparado para escuchar, participar y aprender.
Yo tengo la responsabilidad de leer las notas del curso cuidadosamente, anotar las ideas importantes y formular los conceptos en mis propias palabras.
Yo tengo la responsabilidad de realizar los ejercicios prácticos que se me asignan en clase.
Yo tengo la responsabilidad de consultar con otros estudiantes y el maestro siempre que requiera de ayuda extra.
Yo tengo la responsabilidad de entender que el profesor no es el principal responsable de mi aprendizaje, sino que es mi trabajo estudiar para aprender.
Yo tengo la responsabilidad de conservar la mente abierta y tratar de entender lo que el maestro me intenta comunicar.
Yo tengo la responsabilidad de hacer todas las tareas que me son asignadas con la atención y dedicación que merecen.
Yo tengo la responsabilidad de ver en mi maestro como el principal aliado en mi educación.
Yo tengo la responsabilidad de actuar como un adulto consciente y competente.
Yo tengo la responsabilidad de procurar integrar los conceptos que me enseñan con los de los otros cursos y otras áreas de mi vida.
Yo tengo la responsabilidad de ser cortés y abierto con mi maestro y mis compañeros.
Yo tengo la responsabilidad de entender que no soy el único estudiante en mi clase, y que si falto o me retraso, ello no puede frenar el avance de todo el grupo.
Yo tengo la responsabilidad de aceptar que mi trabajo será evaluado en los términos de las habilidades que todo estudiante del curso debe dominar.
Yo tengo la responsabilidad de leer las notas del curso cuidadosamente, anotar las ideas importantes y formular los conceptos en mis propias palabras.
Yo tengo la responsabilidad de realizar los ejercicios prácticos que se me asignan en clase.
Yo tengo la responsabilidad de consultar con otros estudiantes y el maestro siempre que requiera de ayuda extra.
Yo tengo la responsabilidad de entender que el profesor no es el principal responsable de mi aprendizaje, sino que es mi trabajo estudiar para aprender.
Yo tengo la responsabilidad de conservar la mente abierta y tratar de entender lo que el maestro me intenta comunicar.
Yo tengo la responsabilidad de hacer todas las tareas que me son asignadas con la atención y dedicación que merecen.
Yo tengo la responsabilidad de ver en mi maestro como el principal aliado en mi educación.
Yo tengo la responsabilidad de actuar como un adulto consciente y competente.
Yo tengo la responsabilidad de procurar integrar los conceptos que me enseñan con los de los otros cursos y otras áreas de mi vida.
Yo tengo la responsabilidad de ser cortés y abierto con mi maestro y mis compañeros.
Yo tengo la responsabilidad de entender que no soy el único estudiante en mi clase, y que si falto o me retraso, ello no puede frenar el avance de todo el grupo.
Yo tengo la responsabilidad de aceptar que mi trabajo será evaluado en los términos de las habilidades que todo estudiante del curso debe dominar.
Y ASI EL ARTE DE APRENDER Y ENSEÑAR SEA FRUCTIFERO DE AMBAS PARTES!


